Ruta por Pest

Budapest se divide en dos orillas, Buda y Pest, ambas diferentes y llenas de encanto. En este post vamos a hacer una ruta por la parte de Pest para no dejarnos nada, visitando los imprescindibles de esta parte de la ciudad. Comenzamos:

Parlamento de Budapest

Empezamos la ruta en el emblemático Parlamento de Budapest

Cómo llegar:

  • La línea M2 del metro (roja) tiene una parada justo en un lateral del parlamento, “Kossuth Lajos Square”. Nada más salir se puede ver el edificio.
  • También hay tranvías (Nº 2) y autobuses (15,70,78…) que te dejan  en la parada “Kossuth Lajos ter”.

El parlamento de Budapest no te dejará indiferente,  es el edificio más impresionante de la ciudad de Pest, además de ser el tercero más grande del mundo después del de Buenos Aires y Londres, y muestra el esplendor de Hungría en aquella época. Dispone de visitas guiadas en varios idiomas, la primera en español es a las 10:30 y la última a las 16:00 h. Si estáis interesados podéis visitar su página

Data de finales del siglo XIX. Su mezcla de estilos (entre ellos, destacan el neorrománico y el neogótico) hacen que sea realmente impactante. Se visita principalmente la escalera principal o de honor, la cúpula donde está también la Sala con las joyas de la Corona, (la Santa Corona de San Esteban, el cetro y la espada) única estancia que no se puede fotografiar y la Cámara.

Por fuera el edificio es igualmente impresionante. A un lado se encuentra el Danubio y al otro lado a la Plaza Kossuth, donde a todas las y media, los dos guardias que están frente al parlamento y que están custodiando la bandera, hacen un cambio de guardia.

Aparte del Parlamento, en la plaza también se encuentra el Museo Etnográfico y a la derecha el Ministerio de Agricultura. En este último edificio se pueden observar unas bolas de hierro incrustadas en las paredes rememorando a aquellos que lucharon por enfrentarse contra el régimen soviético que hasta ese momento gobernaba el país.

En un lateral del Parlamento, junto al río, se encuentra una estatua a caballo del Conde Gyula Andrassy, que da nombre a una de las avenidas más famosas de Pest.

Monumento de los zapatos

Desde la estatua del Conde Andrassy, se puede bajar al borde del río y caminar paralelo al Danubio. En seguida nos encontramos con esta escultura, a pocos metros del Parlamento, y cerca también del puente de las Cadenas.

Fue creada por los artistas Gyula Pauer y Can Togay, en el 2005, para no olvidar lo sucedido a los judíos en la Segunda Guerra Mundial en Budapest. Los judíos eran llevados hasta allí y obligados a quitarse los zapatos antes de que les dispararan y los tiraran al río. Hay varios pares de zapatos de hierro que recuerdan este triste episodio de la historia del Holocausto judío, y donde hoy la gente deposita flores y velas.

Puente de las Cadenas

Ya desde el parlamento o desde el Monumento de los Zapatos se observa este bonito puente, uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad y el primero que unió Buda con Pest.

El puente fue construido en el siglo XIX y oficialmente se llama Puente Széchenyi en honor a su creador (Istvan Szechenyi) aunque en realidad actualmente es una reconstrucción del original, inaugurado en 1949, ya que en la Segunda Guerra Mundial fueron destruidos por los alemanes todos los puentes de la ciudad. Las piedras, los leones… son originales, sólo el sistema de las cadenas fue reconstruido.

El puente está presidido por dos grandes leones a ambos lados del mismo y suspendido por cadenas. Lo ideal es cruzar este puente caminando a pie para disfrutar de todo su esplendor, y además de las magníficas vistas que desde el puente se pueden observar de ambas partes de la ciudad. Une las dos orillas del Danubio desde Pest hasta Buda, a pie de la estación del funicular que sube a la colina del Castillo.

Justo allí hay una pequeña cafetería llena de dulces y mesas compartidas, donde aprovechar y hacer una pausa antes de volver a cruzar al otro lado.

La princesita de Budapest

Desde el puente de las cadenas (continuamos por Pest) y siguiendo paralelos al río, nos encontraremos con la escultura de “la princesita de Budapest” aunque todo el mundo le llame “El duende” que es lo que realmente parece. Aunque en las fotos parece una escultura grande, es pequeñita y pasa desapercibida si no es porque se ve gente sacándose fotos con ella y sabes que anda por allí. Detrás de la escultura pasan los tranvías amarillos tan bonitos típicos de la ciudad.

Fue creada por el artista Laszlo Marton que se inspiró en su hija vestida con un disfraz. Desde este punto hay unas vistas preciosas del Castillo de Buda al otro lado del río.

El puente de Isabel

Lo siguiente que nos encontramos, siempre paseando por la ribera del río, es el Puente de Isabel, llamado así en honor a la reina más querida de Hungría, Isabel. Llegó a ser el puente colgante más grande del mundo cuando se construyó en 1902.

Al igual que el puente de las cadenas y el resto, fue destruido en la Segunda Guerra Mundial. Cuando lo volvieron a construir hicieron un diseño diferente al original y hoy en día su aspecto es el de un puente blanco, moderno, que probablemente haya perdido el encanto que tuvo en el pasado. Mirando el puente desde este lado se puede ver al fondo la Ciudadela, en lo alto de Buda.

Calle Vaci Utca

Si caminamos desde el puente de Isabel hacia el centro de la ciudad de Pest nos encontramos con dos edificios gemelos que se encuentran a ambos lados de esta calle. Es una de las calles más conocidas de Budapest junto con la avenida Andrassy.

Esta calle es muy comercial, por lo que encontrarás todo tipo de tiendas. La parte que está más cerca del Mercado Central tiene tiendas más enfocadas a souvenirs típicos de la ciudad y restaurantes de todo tipo. La zona de la calle que está más cerca de la Basílica de San Esteban ya tiene otro tipo de tiendas comerciales, franquicias, tiendas de regalos, ropa, accesorios…etc. En las fechas navideñas hay un ambiente festivo y luces por todas partes que hacen el paseo muy agradable.

Mercado Central

Después de ver el puente de Isabel y entrar en la calle Vaci Utca llegaremos al Mercado central, os lo encontraréis de frente al final de la calle (o al principio).

Es un edificio impresionantemente grande y está completamente lleno de tiendas de comida tradicional Húngara (la famosa «paprika» está por todas partes), los húngaros hacen la compra aquí y eso le da un encanto especial. La parte de abajo está llena de puestos de comida (carnicerías, charcuterías, fruterías, ..etc,) y comida para llevar o comer en el momento, como  “lángos», (es como una pizza con masa gruesa) donde tú eliges los ingredientes y te lo hacen en el momento. En la parte alta del mercado es donde se encuentran los puestos más turísticos,  puestos de souvenirs, piel, cuero, artesanía…etc.

En el sótano hay un supermercado. Es todavía uno de los grandes mercados de abastecimiento de la ciudad, por lo que se ve allí a la gente local haciendo la compra, mezclados con los turistas que visitamos la ciudad.

Puente de la Libertad

Al salir del mercado te lo encontrarás a la izquierda,  y es uno de los puentes más bonitos que hay en la ciudad. Como todos ellos, no hay que dejar de  cruzarlo para realmente sentir toda su esencia.  Es de hierro de color verde, por lo que es inconfundible, y llega a la falda del famoso balneario Gellert y la Iglesia de la Roca, en la parte de Buda.

Este puente también reconstruido después de la guerra y fue diseñado por Feketeházy János. En las torres se aprecian las figuras de Turul que es una figura mitológica húngara con forma de águila.

Basílica de San Esteban

Recorriendo la calle Vatci Utca en sentido contrario al que llevábamos hasta ahora, llegamos a la Plaza Vorosmy, toda iluminada y donde celebraremos al día siguiente el Fin de Año. Desde aquí llegamos a la Basílica de San Esteban.

Es un edificio imponente, con una gran cúpula. Le precede la Plaza San Esteban, que en Navidad se llena de puestos de artesanía, comida típica, puestos de todo tipo…y que hacen de esta plaza y de sus calles adyacentes un lugar de referencia. De camino a la Basílica nos encontramos también con la «Budapest Eye» una enorme noria panorámica como la de Londres, totalmente iluminada.

El interior de la basílica es también muy bonito y merece la pena entrar.  Para visitar la cúpula hay que pagar pero las vistas desde allí merecen la pena. Se sube la primera parte por unas escaleras de caracol y la última parte en ascensor.

La basílica de San Esteban es probablemente el lugar más sagrado para los húngaros, desde el punto de vista religioso. Es así, porque en San Esteban se encuentra custodiada la reliquia más importante del país. Se trata de la que es conocida como Santa Diestra, que no es más que la mano derecha de San Esteban, uno de los monarcas más importantes de la historia húngara y que fue quien trajo el cristianismo al país.

En esta plaza y las fechas de Navidad podrás aprovechar para probar el famoso «vino caliente» (fuerte, aromático, con sabor a canela) y los «chimney cakes» (pasteles en forma de chimenea) que es como un hojaldre duro enrollado en forma de chimenea y en el que puedes elegir si quieres por encima canela, o almendras, chocolate…etc. Merece la pena probarlo y además está recién hecho y calentito.

Esta ha sido la ruta por Pest que da para pasar el primer día tranquilamente mientras se callejea con calma y se disfrutan todos los lugares mencionados. Para nuestro segundo día, no dejes de visitar nuestro post Ruta por Buda