Ruta Panorama

Volvemos al campamento después del game drive de la mañana, desayunamos y salimos para continuar nuestra ruta hasta Johannesburgo, disfrutando por el camino de la llamada “Ruta Panorama”

Es una ruta escénica para recorrer en coche, centrada alrededor del Blyde River Canyon, que con sus 25 km de longitud y 1440 mts de profundidad, es el tercer cañón más largo del mundo. A diferencia de otros cañones, este es completamente verde, las escarpadas montañas son un manto verde de frondosos bosques, donde abundan las cascadas de agua y los acantilados. Es una carretera de un solo carril bien señalizada y con poco tránsito.

Salimos hacia Hazyview y de allí a Graskop, desde donde parte la Ruta.

La primera parada es en Mac Mac Falls (acceso 10 rands), son dos cascadas gemelas que caen desde una altura de 56 mts. Originalmente era una cascada, que se dividió en dos cuando los mineros de la zona durante la fiebre del oro dinamitaron el lecho. A unos centenares de metros de aquí, la corriente forma una serie de piscinas de agua cristalina y poco profunda llamada Mac Mac Pools (acceso 20 rands). Rodeadas de una fantástica arboleda, se ha convertido en una popular zona de picnic, con barbacoa (braai) y lavabos.

A mano izquierda en el que cruce que lleva a Graskop, se encuentra Pilgrim’s Rest, un pequeño pueblo donde todavía quedan evidencias de su pasado minero. El hallazgo en 1873 de grandes cantidades de oro en el lecho del arroyo, conocido hoy día como Pilgrim’s Creek, atrajo alrededor de 1.500 buscadores de todo el mundo. Dos años más tarde las tiendas de campaña se fueron reemplazando por casas de madera, y con el incremento de hallazgos la ciudad continuó creciendo. Las últimas operaciones mineras tuvieron lugar el 1971 y en 1986 el pueblo fue declarado monumento nacional. Muchas casas aún conservan  su aspecto y mobiliario de los años dorados. En la oficina de turismo venden un ticket combinado por 20 rands que permite el acceso a sus cuatro museos.

Graskop es un pueblo situado en la ladera de una montaña, 1400 mts sobre el nivel del mar. La ciudad fue fundada en 1843 por bóers (granjeros blancos) durante el gran movimiento migratorio conocido como el Gran Trek, y como muchas otras de la zona, formó parte de la histórica fiebre del oro. Dispone de gasolinera, además de varios supermercados y restaurantes.

A 6 km de Graskop, se encuentra el Pinnacle (el Pináculo) donde una torre rocosa sobresale más de 30 mts sobre el denso bosque que forma la garganta de Driekop. Hay una pequeña garita y se pagan 15 rands por persona por entrar a la zona.

A unos pocos kilómetros se encuentran las espectaculares vistas de God’s Window. Barrancos, acantilados, colinas, frondosos bosques y las llanuras del lowveld de Sudáfrica 700 mts por debajo. Dicen que en días despejados, a través del Parque Kruger, pueden verse las cordilleras montañosas que marcan la frontera con Mozambique. También aquí se paga algo simbólico para mantener las infraestructuras (baños por ejemplo), en este caso son 15 rands. Desde el parking hay una señalización que dice «Forest«, si se sube hasta arriba (hay varias escaleras y cuestas) se pueden encontrar unas vistas magníficas, parecidas a las de God Window pero un poco más amplias.

A 2 km de aquí la siguiente parada, es Wonder View, a 1.730 mts es el punto de observación más alto de la ruta. Las vistas son parecidas o mejores que en el anterior y no hay que pagar nada.

El inicio real del cañón es en Bourke’s Luck Potholes, donde convergen los ríos Treur y Blyde, y donde durante siglos los remolinos de agua, arena y piedras, han creado unos asombrosos agujeros cilíndricos en el lecho de piedra caliza del río. Puentes y pasarelas permiten cruzar el cañón en diversos puntos ofreciendo unas vistas increíbles.

Lisbon Falls, con 92 mts de altura distribuidos en dos o tres saltos, es la cascada más alta de las 3 que hay en la ruta (Mac Mac Falls y Berlin Falls). Hay que pagar 10 rands por cabeza para poder acercarte al borde a verla.

Por último una de las zonas más populares de la ruta,  las Three Rondavels, tres formaciones rocosas redondeadas cubiertas de vegetación, que se asemejan a las chozas circulares típicas africanas. Se pagan 25 rands para entrar y merece mucho la pena. Las vistas del cañón del Río Blyde, rodeado de montañas verdes y rocosas son impresionantes y merece pasar un buen rato observando los paisajes que se divisan desde arriba. Hay puestos de mercadillo alrededor del parking por si aún no has comprado un souvenir africano.

NOTA: Dependiendo de la época del año en la que se viaje, puede no apetecer volver de noche por carretera hasta Johannesburgo (unas 5 h desde el cañón), así que también existe la opción de coger un avión de nuevo en el aeropuerto de Kruger-Mpumalanga, que tarda únicamente 45 minutos. Así también se pueden dejar algunas de las visitas de la Ruta Panorama para la ida y otras para la vuelta si volvemos al mismo punto.

Alojamiento y noche en Johannesburgo para coger el vuelo al día siguiente a España.

Un viaje corto pero concentrado, con muchas de las cosas más importantes que visitar en esa zona del país vistas, y con un inmejorable sabor de boca para volver en alguna otra ocasión y retomar lo que nos haya quedado por ver.

Esperamos que os sirva de ayuda si estáis planeando visitar este magnífico país.