Pitlochry – Dunkeld – Perth – Edimburgo

Seguimos ruta hacia Pitlochry, un bonito pueblo de 3000 habitantes, creado a orillas del río Tummel y que es considerado la puerta de entrada a las Highlands. En el siglo XIX era uno de los lugares de visita preferidos por la reina Victoria.

Pasea por su calle central Atholl Road y disfruta de sus típicas casas de estilo victoriano, disfruta de la escalera de los salmones, en el río Tummel. Acaba el día conociendo los típicos pubs de Escocia o visita la destilería de whisky Edradour.

Dejamos atrás la ciudad y nos dirigimos al Queen’s View, el mirador de la reina, uno de los miradores más espectaculares de la zona. La panorámica se alza sobre el Loch Tummel y las montañas Escocesas, dejándonos para la memoria una bella imagen. 

Tras la corta visita, nos dirigimos hasta los Bosques del Hermitage, situados en las afueras del pueblo de Dunkeld. Su creación se debe a los duques de Atholl que entre 1738 y 1830 se dedicaron a plantar multitud de coníferas alrededor de la ciudad. 

Dejando el coche en el aparcamiento, el sendero te lleva por varias rutas complementarias de gran belleza, bordando el río y con cascadas, bancos para sentarse a disfrutar del entorno, puentes..etc. En el mismo aparcamiento hay un cartel señalizando la ruta para que puedas hacerte una idea. Merece la pena la parada.

Perth

Nuestra siguiente parada será en Perth, donde encontramos el Palacio de Scone, construido por el arquitecto Willian Atkinson en el año 1808. El lugar sin embargo, tiene importancia histórica desde mucho antes y es que allí se encontraba la “Piedra del Destino” o “Piedra de Scone”, y allí tenía lugar la coronación de los reyes de Escocia. Aunque en el año 1926 la piedra fue trasladada a la Abadía de Westminster. 

Cruzando a pie el puente viejo, que se construyó en 1771, se llega al casco histórico. La iglesia de St. John es quizás el monumento más llamativo de la ciudad. Construida en el siglo XV, es el edificio más antiguo de Perth y uno de los templos más importantes de toda Escocia.

Callejear por sus calles comerciales que tienen mucho ambiente, visitar la Catedral de Perth, y disfrutar de una ciudad llena de vida.

Y esto ya se va terminando, así que seguimos viaje hasta Edimburgo de nuevo, y si aún nos ha quedado algo de esta ciudad por visitar, hay que aprovechar este momento. 

Alojamiento en Edimburgo.