Dejamos Hermanus después de desayunar y nos dirigimos a nuestra siguiente parada, Knysna.
Este recorrido de hoy pasa por la llamada Ruta Jardín, un parque nacional que se creó en 2009 con la fusión del parque nacional de Tsitsikamma, con el parque nacional Wilderness, el área del lago nacional Knysna y varias zonas limítrofes.
Siguiendo la ruta 43 se llega a Gansbaii, una pequeña localidad conocida mundialmente por ser el lugar ideal para ver y disfrutar de los tiburones blancos aunque también es posible ver ballenas, delfines y lobos marinos.
Habíamos intentando parar para hacer la excursión en barco y ver los tiburones, pero ese día el mar estaba muy complicado y los barcos no salieron, así que seguimos camino. Impresiona ver las jaulas que llevan los barcos donde se supone que te pones tú para ve el tiburón…. casi mejor que el tiempo no acompañara!

Continuamos bordeando la costa hasta el Cabo Agulhas. Es el extremo más meridional del continente africano. Cuando se llega al Cabo, al final del pueblo, se encuentra el faro y junto a él un camino de madera que va directamente hasta el punto más al sur, o también se puede acercar en coche.
Allí hay un cartel que indica el porqué del lugar, y explica además que este lugar es el punto donde se unen los dos océanos, el Indico y el Atlántico. Es como estar en el fin del mundo, una sensación de haber llegado al final de un continente.

Es cierto que el paisaje de Cabo Agulhas no es tan espectacular con el de Buena Esperanza, pero es el auténtico punto más meridional del continente.
Un dato interesante para viajeros inquietos: el nombre de Agulhas (agujas) se debe a que los marinos portugueses observaban cómo la aguja de la brújula, es decir, la dirección del norte magnético, coincidía con el norte verdadero.

Desde aquí, antes de llegar a Knysna se puede retomar la ruta 2 y llegar a Swellendam, más hacia el interior de la ruta jardín. Es una de las zonas de viñedos más importante, donde la vid se mezcla con pequeños pueblos de casas bajas, blancas, rodeadas de jardín y mucha naturaleza para disfrutar.
Nosotros continuamos por la ruta 2 para llegar hasta Knysna.
Esta localidad, uno de los destinos vacacionales preferidos en Sudáfrica, es una ciudad con una laguna rodeada por dos montañas, the heads. En una de esas montañas hay tres miradores que se pueden visitar. Tienen subidas pronunciadas y en el camino nos cruzaremos con algunas mansiones.
Knyzna ofrece gran diversidad de actividades y un entorno natural de gran belleza: playas, bosques y el famoso estuario sobre el cual se recuesta la ciudad. Allí las ostras y demás frutos de mar están a la orden del día (y nada caros).
Al igual que Ciudad del Cabo, tiene una zona llamada Waterfront donde se concentran tiendas, el puerto, restaurantes especializados en pescados y mariscos…etc.

Decidimos descansar aquí la tarde y dar paseos por esta ciudad y cenar en el waterfront antes de ir a nuestro alojamiento.