Como ya hemos mencionado, las islas de Venecia son en total 118 repartidas por La Laguna, y todas juntas componen esta maravillosa ciudad única e inigualable en el mundo.
En este post vamos a detallar las 3 más conocidas y accesibles y que además se pueden visitar en el mismo día, ya que están muy bien comunicadas entre ellas.
MURANO
Es la isla más grande de la laguna después de la propia Venecia, famosa por su proceso artesanal de vidrio soplado, el conocido como cristal de Murano. Aquí podrás ver en varias fábricas cómo lo trabajan artesanalmente los vidrieros, además de aprovechar alguna de sus tiendas para comprar alguna pieza de recuerdo.
A Murano se puede llegar desde Piazzale Roma, desde San Marcos en la estación de S. Zaccharia, o si te encuentras en el norte, desde el embarcadero de Fondamenta Nuove.
Desde la estación de vaporetto S. Zaccaria se tardan unos 45 minutos en llegar porque hace varias paradas por el camino y te deja en el Faro de la isla, un bonito faro blanco que sigue activo.

Mientras recorres la Laguna de camino hasta allí, ves otra parte de Venecia, diferente (naves, fábricas, zonas industriales, muelles de carga, hospitales…) que no tiene nada que ver con el centro donde están las principales atracciones turísticas. Es sorprendente el contraste. Se pasa también por delante de la isla Saint Michele, la “isla de los muertos” donde se encuentra el cementerio histórico de Venecia.
Es maravilloso perderse por sus calles, puentes y canales y ver la Torre del Reloj y sobre todo, uno de los templos más antiguos de la zona: la basílica de Santa María y San Donato, con sus coloridos mosaicos bizantinos.

BURANO
De vuelta al Faro, en la misma estación, salen los barcos para Burano. Son unos 25 minutos entre ambas islas (Si se viene primero a Burano se puede coger el vaporetto desde los mismos puntos de Venecia que para ir a Murano).
Burano es una isla muy coqueta, dicen que es una de las más bonitas del archipiélago de la Laguna de Venecia. Su seña de identidad son las fachadas de sus casas pintadas de colores, que la distinguen de todas las demás y que hacen que esta isla sea una visita imprescindible si estás en Venecia. El origen de estos colores realmente fue para que los marineros que volvían a casa identificaran mejor en la niebla sus casas. Hoy en día el Ayuntamiento sigue obligando a pintarlas por el reclamo turístico que supone.

Además de pasear por la isla y deleitarse con sus locales y restaurantes, Burano es conocida por su tradición artesanal de los encajes y su calle principal está llena de tiendas donde se pueden encontrar. Un lugar curioso es su llamado “campanario torcido’, que sorprende por su marcada inclinación. Otros lugares de gran interés son la iglesia de San Martin Vescovo y la capilla de Santa Bárbara.
Callejear por esta isla es muy fácil y se hace muy rápido (en menos de 2 horas) porque no es demasiado grande, así que no cuesta nada dar una vuelta y ver sus casas, el colegio, el parque…etc.
TORCELLO
Es la isla más cercana a Burano y comunicada con vaporettos continuamente.
Esta isla fue antiguamente una de las más pobladas de la Laguna de Venecia, ya que en ella se refugió la población huyendo de las invasiones bárbaras. Pero entre el crecimiento en importancia de Venecia y la malaria que asolaba a la población, ésta se fue trasladando a Venecia y a otras islas. Hoy en día quedan escasamente 11 residentes fijos.
Merece la pena caminar por sus tranquilos canales hasta la plaza central, donde se encuentra el llamado “Trono de Atila”, uno de los lugares preferidos por los turistas. Cuenta la creencia popular que este sillón de piedra fue el trono del rey de los hunos cuando conquistó la isla, pero probablemente lo fue del obispo de la época, ya que además Atila nunca llegó a Torcello.
Uno de los templos más antiguos de la laguna es la magnífica Basílica de Santa Maria Assunta, donde se conservan unos maravillosos mosaicos bizantinos de los siglos XII y XIII. Es posible subir hasta su campanario, desde donde se obtienen unas vistas maravillosas del paisaje de la laguna. Junto a la basílica está la Iglesia de Santa Fosca, construida en el año 1100 y rodeada por un pórtico pentagonal.

En un día se pueden visitar estas tres islas, empezando por Murano, luego Burano y por último Torcello. Si solamente se quieren visitar dos de ellas más tranquilamente, la recomendación es centrarse en Murano y Burano.
También hay empresas de excursiones que ofrecen la posibilidad de contratar una excursión para las 3 islas con un barco hop on-hop off.
Si se tiene más tiempo, más días y ganas, hay 2 islas más también bastante conocidas, que son El Lido y Giudecca. La primera de ellas es conocida por sus playas y por ser un destino vacacional para italianos y turistas, además porque se celebra en ella el conocido Festival de Cine de Venecia. Y Giudecca, a unos 300 m de la Plaza San Marcos, donde vivieron personajes ilustres como Miguel Ángel y que se ha convertido hoy en día en una zona residencial más tranquila ara huir del centro.