Dejamos ya Ciudad del Cabo y sus maravillas y continuamos con nuestro itinerario hacia la próxima parada, Hermanus.
Salimos por la autovía y a la altura de Stellenbosch la dejamos para bordear la costa. Aparece Gordon’s Bay, con paisajes preciosos a lo largo de la costa y varios miradores donde ver los acantilados, las playas, y ballenas si tienes suerte. Los siguientes pueblos son Kleinmond y Betty’s Bay, igualmente famosos por sus avistamientos de ballenas y sus extensas playas. Saliendo de Betty’s Bay, y buscando un poco porque está algo escondido (Google maps la mejor opción) llegaremos a la colonia de pingüinos de Stony Point, donde por unos céntimos puedes pasar un rato inolvidable con estas aves.
A lo largo de una pasarela puedes ir viendo a los pingüinos, sus crías, cómo se relacionan, como rebuznan (porque parecen burros cuando emiten sonidos), cómo nadan…etc. además de un montón de cormoranes, patos…. Es un paisaje encantador con el mar rompiendo en las rocas de la costa mientas observas a los pingüinos en su hábitat. Merece la pena la parada, hay muchos más pingüinos que en Simon’s Town.

Continuamos camino hacia Hermanus. Es un pueblo muy coqueto, con muchas casas vacacionales de veraneo, y famoso por el avistamiento de ballenas desde junio hasta diciembre, ya que se acercan a estas costas para criar. Desde el borde de la costa se pueden ver, incluso saltando o sacando la cola, un espectáculo muy emocionante.
En el centro del pueblo hay un parking para dejar el coche y allí mismo se encuentra la oficina de turismo, donde es muy recomendable reservar una excursión en barco para ver las ballenas al atardecer. También puedes reservar allí otras excursiones.

Nosotros compramos una excursión para esa misma tarde para avistar las ballenas y fue una experiencia maravillosa. Dura un par de horas y cuesta unos 50/60 euros al cambio pero merece la pena.
Los barcos salen desde el New Harbour, al extremo del paseo (que por cierto si tienes tiempo puedes recorrer andando de punta a punta del pueblo por el mismo borde de la costa, son unos 45 minutos).
Durante la excursión tuvimos la suerte de ver una ballena madre y su cría que se acercaron al barco y nadaron alrededor nuestro y por debajo (impresiona). Eso sí, el aire en alta mar y por la tarde era muy frío, así que abrígate si vas a elegir esta opción.
Si hay tiempo y ganas, se puede visitar el museo Old Harbour para conocer la rica historia pesquera de la ciudad con su impresionante esqueleto de ballena. Con sus docenas de zonas de viñedos, Hermanus es un lugar fantástico también para una visita guiada y una degustación de vino.

Después de la excursión de las ballenas y ya anocheciendo, elegimos la opción de ir a cenar algo por el pueblo y alojarnos para salir al día siguiente y continuar nuestro recorrido por la costa sudafricana.

NOTA: Hay un pueblo cerca de Hermanus, Gaansbai, uno de los lugares visitados por gente de todo el mundo para ver al tiburón blanco en su hábitat. Son barcos con jaulas en un costado desde donde se puede ver al tiburón muy cerca porque viene a comer la carnaza que le tiran desde el barco. Para emociones fuertes. En Hermanus se puede comprar también esta excursión, en la Oficina de Turismo.