Por recomendación de nuestro alojamiento, desayunamos en el «East Head Coffee«, situado justo a la entrada del mar a la ciudad, rodeado por las dos grandes montañas (The Heads). El lugar tiene una terraza sobre el mar con unas vistas preciosas y desayunos para todos los gustos.
La siguiente parada, el Parque Nacional de Tsitsikamma. Por el camino se encuentran las ciudades de Plettenberg Bay (bonito pueblo costero con casitas y gran playa de arena blanca) y Jeffrey’s Bay. Son ciudades donde muchos las visitan por su vida nocturna, además de por su naturaleza.
Una de las primeras cosas que encuentras al acceder al Parque Nacional es el Bloukrans Bridge, un puente de arco ubicado cerca de Nature’s Valley. Construido entre febrero de 1980 y junio de 1983, el puente se encuentra a una altura de 216 m sobre el río Bloukrans. Es muy conocido porque desde él se realizan saltos de puenting, y es considerando como el segundo salto de puenting más alto del mundo, sólo superado por el Royal George Bridge situado en Estados Unidos (321 metros). Aun así el Bloukrans Bridge es quizás el de mayor atracción, y el más comercial para realizar saltos.

En caso de tener interés en realizar esa experiencia, hay que reservar con antelación en su página web www.faceadrenaline.com porque está muy demandado.
Un poco más adelante se encuentra la entrada al Parque Nacional Tsitsikamma. Allí, senderos, miradores y los famosos puentes colgantes sobre la desembocadura del Storm River (río de las tormentas) son postales infaltables.
Para entrar en el parque hay que pagar (218 rands por persona) para que te den el permiso de circular por esa parte del Parque. También si se quiere se puede hacer noche en el camping habilitado para ello.

Tsitsikamma significa “lugar de abundante agua”, y es famoso por varios trekkings de diferentes niveles que podemos realizar en él:
- Uno de los trekkings más conocidos es Suspension Bridge, se trata de unos puentes colgantes que están suspendidos en la desembocadura del río Storms en el Océano Índico. Más que trekking es un paseo, ya que la distancia del parking hasta los puentes es de 1 km, siendo un bonito paseo al alcance de cualquier persona. Son un montón de escalones de diferentes tamaños a lo largo del acantilado hasta llegar a los puentes. Desde ellos se puede observar cómo el río entra y choca con las paredes, un paisaje espectacular. Una vez se visitan los puentes, se puede subir a la montaña que queda al otro lado del río, desde la cual se obtienen unas bonitas vistas de la zona.
- The Mouth trail es el paseo más popular y muy recomendable. Empieza en Sandy Bay a pocos pasos del restaurante del campamento y transcurre por un agradable bosque hasta la desembocadura del Río Storm donde se encuentra el puente colgante.
- Atravesando el puente se puede continuar la excursión hasta el llamado Lookout point. La pendiente es muy acusada pero merece la pena el esfuerzo ya que desde la parte más elevada del acantilado se disfruta de unas vistas increíbles.
Además de estos trekkings, en la zona podemos encontrar varios más muy populares, como The Dolphin Trail (17 km) y el Otter Trail (42’5 km), este último quizás el más famoso de la zona. Se trata de un trekking que se realiza en varios días y que está del todo preparado, ya que el propio parque nacional facilita todo tipo de necesidades que uno pueda necesitar si se está interesado en hacerlo.

Desde aquí hasta Port Elisabeth hay 181 Km así que seguimos carretera en esa dirección.
La ciudad de Port Elizabeth se considera el fin (o el inicio, de acuerdo con la dirección que se tome) de la Ruta Jardín. A la ciudad se la conoce como la más ventosa del país, por eso sus playas son muy buscadas por los surfistas. Tiene una zona colonial y otra más moderna, donde los centros comerciales y de entretenimiento hicieron su aparición triunfante.
Una de las cosas más típicas de esta ciudad es la llamada Ruta 67, una ruta turística para hacer en la ciudad que recorre 67 obras de arte en el espacio público que simbolizan los 67 años de la vida política de Nelson Mandela.

La verdad es que llegamos de noche a esta ciudad, y es una de las que supuestamente hay que tener precaución al salir por la noche, así que decidimos descansar en el alojamiento ya que al día siguiente salimos temprano hacia el Parque Kruger. Nos quedó pena por no poder conocerla a fondo, pero es lo que tiene tener pocos días de vacaciones 🙂